El cálculo hidráulico es la base de un sistema de riego fiable. Sin él, corres el riesgo de tener zonas con presión insuficiente donde las toberas no alcanzan su radio de diseño.
¿Por qué es necesario el cálculo hidráulico?
El agua pierde presión por fricción al moverse por las tuberías. Cuanto más larga sea la tubería, menor el diámetro o mayor el caudal, mayores serán las pérdidas.
La fórmula de Hazen-Williams
hf = 10,67 × L × Q^1,852 / (C^1,852 × d^4,87)
Donde: hf = pérdida de carga (m), L = longitud de tubería (m), Q = caudal (m³/s), C = coeficiente de rugosidad (150 para tubería PE), d = diámetro interno (m).
Paso 1: Determina los parámetros de la fuente
- Presión estática — presión sin flujo
- Presión dinámica — presión a caudal de trabajo
- Caudal máximo — método del cubo (valor de trabajo = 75% del máximo)
Paso 2: Calcula la velocidad de flujo
La velocidad del agua en la tubería no debe superar 1,5 m/s. Tabla de referencia:
| Diámetro de tubería | Caudal máx. a 1,5 m/s |
|---|---|
| 25 mm (int. 21 mm) | 0,52 m³/h = 8,6 L/min |
| 32 mm (int. 27 mm) | 0,86 m³/h = 14,3 L/min |
| 40 mm (int. 35 mm) | 1,44 m³/h = 24,0 L/min |
Paso 3: Verifica cada zona
Para cada zona, suma los caudales de todas las toberas, calcula la pérdida de presión desde la fuente hasta el aspersor más lejano y asegúrate de que la presión residual sea suficiente.
Nuestro planificador realiza cálculos hidráulicos automáticamente usando la fórmula de Hazen-Williams para cada zona.